México impone aranceles de hasta 50% a productos chinos

Los automóviles serán los más afectados por la medida, que llega antes de la renegociación crucial del tratado comercial T-MEC.
12/12/2025
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El Congreso mexicano aprobó aumentos arancelarios significativos sobre más de 1.400 productos importados desde China y otros países asiáticos sin acuerdos de libre comercio con México. La iniciativa, presentada originalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum en septiembre, marca un giro proteccionista en la política comercial del país latinoamericano.

Los aumentos arancelarios afectarán textiles, calzado, electrodomésticos, automóviles y autopartes, entre otros productos, a partir de enero. La Cámara de Diputados aprobó la reforma a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación con 281 votos a favor de los partidos Morena y Verde, mientras que 24 legisladores del Movimiento Ciudadano votaron en contra. El Senado ratificó la medida.

Aunque la propuesta original contemplaba aranceles del 50% para vehículos, el máximo arancel sobre automóviles importados de China y ciertos países asiáticos será del 35%, no del 50% como se planeó inicialmente. Los vehículos chinos, incluidos los eléctricos fabricados por empresas como BYD, actualmente enfrentan un arancel del 20% al ingresar al país.

Contexto del T-MEC y presión estadounidense

China será el país más afectado, dado que México importó productos chinos por valor de 130.000 millones de dólares en 2024, convirtiéndose en el segundo socio comercial del país después de Estados Unidos. La medida arancelaria se produce en un momento crítico: la revisión programada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026.

Expertos vinculan directamente los nuevos aranceles con la próxima renegociación del tratado regional. Oscar Ocampo, director de desarrollo económico del Instituto Mexicano para la Competitividad, explicó que la verdadera razón tiene que ver con Estados Unidos y las negociaciones para obtener reducciones en los aranceles que México enfrenta actualmente para acceder al mercado estadounidense. El país azteca todavía enfrenta aranceles estadounidenses en el sector automotriz, acero y aluminio.

Tensiones con China

La respuesta de Beijing no se hizo esperar. El Ministerio de Comercio de China advirtió que el país «tomará las medidas necesarias para salvaguardar resueltamente sus derechos e intereses legítimos». Además, China inició una investigación sobre las barreras comerciales impuestas por México, alegando que los aranceles dañarían los intereses de los países afectados y socavarían la confianza de los inversores.

El gobierno chino criticó la medida al afirmar que, ante el abuso de aranceles por parte de Estados Unidos, los países deberían proteger el libre comercio conjuntamente. 

Impacto económico y objetivos nacionales

El gobierno mexicano proyecta un aumento en los ingresos arancelarios de 70.000 millones de pesos (3.800 millones de dólares) en 2026, lo que representaría un incremento del 60% respecto a 2025. El ministro de Finanzas Edgar Amador vinculó los aranceles planificados con el Plan México de la administración Sheinbaum, que busca reducir la dependencia de las importaciones chinas y promover mayor valor agregado nacional.

La reforma arancelaria afecta más de una docena de sectores, incluyendo autopartes, vehículos ligeros, plásticos, juguetes, textiles, muebles, calzado, ropa, aluminio y vidrio. 

No obstante, la medida ha generado controversia interna. El diputado panista Marcelo Torres Cofiño advirtió que el 40% de las exportaciones mexicanas dependen de insumos importados, y que estos altos aranceles incrementarán el precio de autopartes, maquinaria, químicos, textiles, electrónica, acero y metales esenciales para las cadenas de valor en el norte del país.

Equilibrio geopolítico

México se encuentra en una encrucijada comercial. Por un lado, busca proteger su industria nacional y reducir el déficit comercial con China. Por otro lado, debe mantener buenas relaciones con Beijing mientras responde a las presiones de Washington. La presidenta Sheinbaum ha enfatizado que los aranceles no son resultado de la presión estadounidense y ha expresado el deseo de mantener buenas relaciones con China.

Con inversiones chinas en México que superan los 7.000 millones de dólares entre 2022 y 2024, especialmente en el sector automotriz y de autopartes, el gobierno mexicano deberá navegar cuidadosamente entre sus compromisos comerciales regionales y sus vínculos económicos con la segunda economía mundial. El resultado de esta estrategia arancelaria será determinante para la posición de México en la renegociación del T-MEC y su papel en la reconfiguración de las cadenas de suministro globales.

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