El ambiente para hacer negocios a nivel internacional se volvió significativamente más complejo durante 2025, según revela una exhaustiva encuesta publicada por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés). El deterioro de la cooperación global en áreas críticas como comercio, cambio climático, tecnología y seguridad internacional ha creado obstáculos sin precedentes para las corporaciones que operan en múltiples mercados.
El sondeo, realizado en colaboración con McKinsey y dado a conocer en vísperas de la próxima reunión anual del WEF en Davos programada para finales de este mes, consultó a 799 ejecutivos de alto nivel en 81 economías diferentes. Los resultados son contundentes: un 43% de los líderes empresariales afirmó que hacer negocios se tornó más difícil en comparación con 2024, mientras que apenas un 7% expresó la opinión contraria. El resto de los encuestados indicó que las condiciones se mantuvieron estables o prefirió no emitir una opinión definitiva.
Barreras comerciales en aumento
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe «Barómetro de Cooperación Global 2026» es que casi cuatro de cada diez ejecutivos señalaron el crecimiento de barreras al comercio, al movimiento de talento profesional y a los flujos de capital transfronterizos como factores que complicaron sus operaciones. Solamente el 10% de los encuestados manifestó una perspectiva opuesta.
El WEF no escatimó en identificar una de las principales fuentes de esta turbulencia: «Innegablemente, una serie de anuncios de aranceles por parte de Estados Unidos en 2025 plantearon interrogantes sobre el futuro del comercio internacional», señala el reporte.
El presidente estadounidense Donald Trump desató una ola de incertidumbre en abril cuando anunció un paquete extenso de aranceles contra los principales socios comerciales de Estados Unidos, poniendo a prueba las cadenas de suministro globales que las empresas habían construido durante décadas. Si bien Trump posteriormente redujo muchos de estos aranceles de manera gradual a medida que negociaba acuerdos bilaterales con diversos países, el daño a la confianza empresarial ya estaba hecho.
No obstante, el informe también destaca un dato revelador: seis de cada diez ejecutivos no identificaron los problemas comerciales como su principal preocupación, lo que sugiere que numerosas empresas han logrado reajustar sus estrategias corporativas para navegar esta turbulencia. Esta capacidad de adaptación demuestra la resiliencia del sector empresarial frente a shocks externos.
Crisis de seguridad y cooperación internacional
Más allá del comercio, los ejecutivos expresaron profunda preocupación por el estado de la paz y la seguridad global. Un alarmante 42% de los encuestados percibió un deterioro en la cooperación internacional sobre temas de seguridad, en comparación con apenas un 13% que observó mejoras. Esta brecha refleja la creciente ansiedad corporativa ante conflictos geopolíticos, tensiones regionales y la fragmentación del orden internacional que había predominado en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
El desafío climático persiste
En materia de cambio climático y recursos naturales, el panorama mostró señales mixtas. Si bien el 29% de los ejecutivos consideró que la colaboración internacional se ha vuelto más difícil en estos temas, un 17% más optimista expresó que la cooperación está mejorando. Esta división de opiniones refleja la naturaleza compleja y politizada de la agenda climática global.
Sin embargo, hay señales alentadoras en el terreno de las acciones concretas. El reporte del WEF destacó que la inversión global en energías renovables experimentó un incremento de casi 10% en el primer semestre de 2025 en comparación con el mismo período de 2024. Aún más impresionante, la capacidad instalada de energía solar y eólica registró un salto espectacular del 67%, alcanzando 408 gigavatios durante ese mismo período. Estas cifras demuestran que, a pesar de las dificultades en la cooperación gubernamental, el sector privado continúa apostando fuertemente por la transición energética.
Perspectivas aún más sombrías entre expertos
Una encuesta paralela realizada por el WEF en septiembre entre miembros de sus Consejos del Futuro Global reveló una visión incluso más pesimista que la de los ejecutivos corporativos. Un contundente 85% de estos expertos consideró que la cooperación global había declinado en 2025 comparado con 2024, una cifra que subraya la gravedad de la fragmentación internacional actual.
Esta disparidad entre la percepción de ejecutivos y expertos podría explicarse por diferentes enfoques: mientras los líderes empresariales deben mantener cierto optimismo operacional para continuar sus negocios, los académicos y analistas pueden permitirse una evaluación más crítica y distanciada de las tendencias globales.
Implicaciones para 2026 y más allá
Los resultados de este barómetro llegan en un momento crucial, justo antes de que líderes políticos, empresariales y de la sociedad civil se reúnan en Davos para discutir los desafíos globales más apremiantes. Las cifras plantean preguntas fundamentales sobre si el actual modelo de globalización puede sostenerse sin una renovación significativa de los mecanismos de cooperación internacional.
Para las empresas multinacionales, el mensaje es claro: la era de la globalización predecible y fluida ha dado paso a un período de mayor volatilidad, fragmentación y necesidad de adaptación estratégica constante. Aquellas organizaciones que logren desarrollar modelos de negocio más resilientes y diversificados geográficamente tendrán mayores posibilidades de prosperar en este nuevo entorno.
El reto para los líderes globales que se congregarán en Davos será encontrar formas de reconstruir puentes de cooperación en un mundo cada vez más polarizado, donde los intereses nacionales parecen primar sobre los beneficios de la colaboración internacional.