El transporte aéreo de mercancías alcanzó niveles históricos durante 2025, consolidándose como pilar fundamental de las cadenas de suministro globales. Los datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) revelan un incremento del 3,4% en la demanda anual —medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK)—, mientras que la capacidad se expandió un 3,7%, reflejando un mercado en proceso de estabilización tras años de volatilidad.
A pesar de estos desafíos, el sector demostró notable resiliencia y capacidad de adaptación, manteniendo su dinamismo operativo.
Cierre de año con impulso sostenido
Diciembre registró un desempeño particularmente robusto, con la demanda global superando en 4,3% los valores del mismo período del año anterior. La capacidad avanzó 4,5%, consolidando un cierre de ejercicio con elevados niveles de actividad en las principales rutas internacionales.
Un dato relevante es que, aunque los rendimientos promedio cayeron 1,5%, se mantienen 37,2% por encima de los niveles pre-pandemia de 2019. Esta brecha indica que el mercado ha recuperado equilibrio sin comprometer significativamente sus márgenes operativos, permitiendo a las aerolíneas sostener rentabilidad en sus operaciones de carga.
E-commerce y rediseño del mapa logístico mundial
El crecimiento registrado en 2025 estuvo impulsado por dinámicas estructurales que se intensificaron considerablemente. La expansión sostenida del comercio electrónico transfronterizo generó presión continua sobre las redes aéreas, especialmente en segmentos sensibles al tiempo como moda, electrónica de consumo y bienes de alto valor agregado.
Simultáneamente, el endurecimiento de políticas arancelarias indujo a numerosas empresas a anticipar envíos, reorganizar inventarios estratégicamente y renegociar contratos logísticos para mitigar costos adicionales y evitar retrasos en las cadenas de abastecimiento.
Cambios en los principales corredores comerciales
Estas presiones produjeron un reordenamiento significativo de las principales rutas globales. El corredor Asia–Norteamérica, tradicionalmente dominante, perdió peso relativo frente al eje Asia–Europa, impulsado por la demanda manufacturera europea y la búsqueda activa de alternativas ante mayores restricciones en el mercado estadounidense.
Las conexiones entre Oriente Medio y Asia se fortalecieron, beneficiadas por el crecimiento de hubs regionales que funcionan como nodos estratégicos de tránsito y distribución multimodal.
Este nuevo mapa logístico confirma una tendencia observable en los últimos años: una diversificación acelerada de las rutas de abastecimiento, con cadenas de suministro menos dependientes de un único corredor geográfico y más conectadas con polos emergentes de producción y consumo.
Desempeño regional: Asia lidera, Norteamérica retrocede
Las diferencias regionales ponen en evidencia esta transición estructural:
Asia-Pacífico lideró el crecimiento anual con un avance del 8,4%, consolidando su posición como epicentro global de producción manufacturera y exportación.
África registró un incremento del 6%, impulsado por mayores integraciones comerciales regionales y mejoras en infraestructura logística.
Europa avanzó 2,9%, manteniendo un crecimiento moderado pero estable en un contexto de cambios en patrones de comercio.
América Latina creció 2,3% en términos anuales, aunque experimentó caídas puntuales en diciembre que reflejan estacionalidad característica.
Oriente Medio mostró un avance marginal, focalizándose en su rol como centro de conexión entre mercados.
América del Norte fue la única región con retrocesos significativos, afectada por el estancamiento del comercio bilateral con Asia y el impacto de políticas proteccionistas.
Factores operativos y contexto macroeconómico
El desempeño sectorial estuvo influenciado por variables macroeconómicas y operativas que impactaron costos, planificación estratégica y resiliencia logística:
Expansión del comercio global de bienes: El comercio mundial mostró una expansión sostenida, incrementando la demanda de servicios de transporte aéreo de alta velocidad para productos sensibles al tiempo.
Alivio en costos de combustible: La caída en el precio del combustible aeronáutico proporcionó alivio operativo a las aerolíneas, aunque incrementos en los márgenes de refinería moderaron parcialmente este beneficio.
Confianza manufacturera: La confianza manufacturera global cerró el año en su nivel más alto, anticipando un repunte moderado de la actividad industrial para el primer semestre de 2026.
Incertidumbre en pedidos de exportación: Los nuevos pedidos de exportación se ubicaron por debajo del umbral de expansión, reflejando incertidumbre persistente ante el escenario arancelario internacional.
Perspectivas 2026: crecimiento moderado bajo mayor exigencia
Las proyecciones para 2026 apuntan a un crecimiento moderado, alineado con tendencias históricas del sector. Sin embargo, el contexto operativo se caracterizará por mayor exigencia regulatoria, reordenamiento continuo de flujos comerciales y necesidad de desarrollar redes logísticas más ágiles y adaptables.
El transporte aéreo de carga mantendrá su rol esencial en sectores que dependen de ciclos logísticos cortos y exigentes. Industrias como electrónica, farmacéutica, componentes automotrices y comercio electrónico continuarán requiriendo altos niveles de agilidad, previsibilidad y resiliencia operativa.