Aranceles NMF en el Mercosur: entre la apertura y la protección

El delicado equilibrio arancelario del bloque regional
27/12/2025
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El Mercosur enfrenta uno de sus mayores desafíos en materia de política comercial. Mientras el mundo experimenta tensiones comerciales sin precedentes, el bloque sudamericano busca modernizarse sin perder su identidad como unión aduanera. En el centro del debate están los aranceles de Nación Más Favorecida (NMF) y cómo cada país miembro puede adaptarlos a sus necesidades sin fragmentar el Arancel Externo Común (AEC).

¿Qué son los aranceles NMF?

Los aranceles NMF son tasas de importación no discriminatorias que los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se comprometen a aplicar a todos sus socios comerciales por igual. En la práctica, estas representan el máximo nivel arancelario que un país puede imponer, a menos que existan acuerdos comerciales preferenciales que establezcan tasas más bajas.

Para el Mercosur, esta dinámica se complica porque el bloque funciona como una unión aduanera con un AEC que, en teoría, debería ser uniforme para todos sus miembros. Sin embargo, la realidad es más flexible de lo que parece.

El Mercosur en el contexto arancelario global

Según datos de la base BACI (Base pour l’Analyse du Commerce International) del centro de investigación francés CEPII actualizados a diciembre de 2025, el Mercosur presenta un arancel promedio del 12% para el conjunto del bloque. Esta cifra, que reconcilia y armoniza datos de comercio bilateral basados en COMTRADE de Naciones Unidas, posiciona al bloque sudamericano en un nivel moderadamente alto en el panorama arancelario mundial.

La base BACI, que cubre más de 200 países y 5.000 productos al nivel de 6 dígitos del Sistema Armonizado, permite realizar comparaciones internacionales precisas. El 12% promedio del Mercosur contrasta con regiones más abiertas como la Unión Europea (4%) o países latinoamericanos como Chile (6%) y Perú (3%), pero resulta más competitivo que en años anteriores cuando algunos análisis sectoriales reportaban tasas superiores al 14%.

Sin embargo, esta cifra promedio del bloque oculta variaciones importantes entre países miembros. Argentina mantiene un arancel promedio cercano al 13%, mientras Brasil se ubica alrededor del 11%, reflejando las diferentes estrategias de política comercial dentro de la unión aduanera. Estas diferencias se hacen posibles gracias al sistema de Listas Nacionales de Excepciones al AEC que cada país puede utilizar para adaptar su estructura arancelaria.

Las estrategias nacionales de ajuste arancelario

Dentro del marco del Mercosur, cada país miembro ha desarrollado estrategias particulares para adaptar su política arancelaria. Algunos países han emprendido reformas significativas en sectores específicos, ajustando gravámenes en productos industriales, textiles, maquinarias y bienes de capital, buscando equilibrar la protección de industrias sensibles con la necesidad de reducir costos para consumidores y productores.

Estas modificaciones arancelarias, implementadas a través de decretos nacionales y ajustes graduales, han permitido a ciertos miembros del bloque reconfigurar su estructura de protección sin abandonar el compromiso con el Arancel Externo Común. El proceso refleja la tensión permanente entre la necesidad de cada economía de responder a sus circunstancias particulares y el objetivo colectivo de mantener la cohesión del bloque como unión aduanera.

Las excepciones al AEC: flexibilidad necesaria

El mecanismo de las Listas Nacionales de Excepciones al AEC se ha convertido en la herramienta clave para que cada país del Mercosur adapte su política arancelaria sin romper formalmente con el esquema común.

En abril de 2025, los cancilleres del Mercosur se reunieron en Buenos Aires y acordaron ampliar temporalmente estas listas de excepciones. Cada Estado Parte puede ahora incluir hasta 50 códigos arancelarios adicionales en los que puede aplicar tasas diferentes al AEC, ya sea al alza o a la baja.

Esta decisión se produjo en un contexto de creciente tensión comercial global, particularmente tras la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos bajo la administración Trump. La medida fue ratificada en julio de 2025 durante la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Buenos Aires.

Sin embargo, los plazos de vigencia de estas excepciones varían según el país: Argentina y Brasil pueden mantenerlas hasta diciembre de 2028, Uruguay hasta fines de 2029, y Paraguay hasta 2030.

La agenda externa: acuerdos que prometen arancel cero

Paralelamente a los debates sobre flexibilización arancelaria interna, el Mercosur avanza en su agenda de acuerdos comerciales externos. El bloque ha finalizado negociaciones con la Unión Europea y firmó un acuerdo con Singapur. Además, prioriza la conclusión de tratados con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y Emiratos Árabes Unidos.

De concretarse estos acuerdos, el Mercosur tendría acceso preferencial a mercados que representan aproximadamente 800 millones de personas. Según estimaciones oficiales, para fines de 2025, principios de 2026 el bloque podría tener arancel cero con 32 países, una apertura sin precedentes en su historia.

Conclusión: un proceso en marcha

La evolución de los aranceles NMF en el Mercosur está lejos de haber concluido. El bloque se encuentra en un delicado proceso de modernización que busca mantener la cohesión entre sus miembros mientras cada país adapta su política comercial a sus realidades específicas.

El aumento de las listas de excepciones al AEC, las reducciones arancelarias implementadas por Argentina, y la búsqueda de nuevos acuerdos comerciales son señales de un Mercosur que intenta reinventarse sin perder su identidad como unión aduanera.

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