El mercado global de pagos transfronterizos muestra un crecimiento robusto durante este año. El tamaño del mercado de pagos transfronterizos se valoró en 212.550 millones de dólares en 2024 y se proyecta que alcance los 320.730 millones de dólares para 2031. Las proyecciones más amplias son aún más impresionantes, ya que se espera que los volúmenes de pagos transfronterizos alcancen los 290 billones de dólares para 2030.
Sin embargo, el sistema tradicional de transferencias SWIFT, que durante décadas dominó el panorama de los pagos internacionales, está experimentando cambios significativos en 2025. Los datos revelan que en julio de 2025, el volumen de operaciones en la red de pagos transfronterizos SWIFT registró una brusca caída del 15%, una de las disminuciones más pronunciadas en su historia reciente. Este descenso refleja la creciente competencia de plataformas digitales más ágiles y económicas, particularmente aquellas basadas en tecnología blockchain.
A pesar de esta tendencia a la baja en SWIFT, el ecosistema de transferencias tradicionales mantiene una infraestructura robusta. La red SWIFT continúa conectando más de 11.000 instituciones financieras en más de 200 países, facilitando comunicaciones seguras entre bancos para ejecutar transferencias internacionales. La velocidad de estas operaciones ha mejorado notablemente con servicios como SWIFT GPI, que permite completar muchas transacciones en cuestión de horas en lugar de días.
En cuanto a los costos de las transferencias internacionales en 2025, la variabilidad sigue siendo significativa. Las comisiones en transferencias internacionales varían significativamente. El banco emisor podría cobrar entre 15 y 50 euros o incluso un porcentaje del monto transferido (0,1% – 0,5%, con mínimos y máximos).
Además, los bancos intermediarios pueden añadir cargos adicionales que oscilan entre 10 y 30 euros, lo que incrementa considerablemente el costo total de las operaciones transfronterizas.
Los tiempos de procesamiento en 2025 varían según el tipo de transferencia y los países involucrados. Las transacciones internacionales siguen siendo más complejas, tomando típicamente de uno a cinco días hábiles. Aunque la tecnología ha avanzado, factores como las revisiones de seguridad, los controles antifraude y las diferencias en infraestructura entre regiones continúan afectando la velocidad de procesamiento. En casos extremos, particularmente en regiones con infraestructura financiera menos desarrollada o regulaciones más estrictas, las transferencias pueden tardar hasta tres semanas.
América Latina presenta un panorama particularmente dinámico en 2025. La región está experimentando un crecimiento explosivo en el volumen de transferencias internacionales. En el primer semestre de 2025, Global66 registró el triple de volumen de transacciones totales en toda la región: pasó de 530 millones a mas de 1.500 millones. El informe «Transformando los pagos comerciales en América Latina y el Caribe» indica que los flujos de pagos transfronterizos en la región se duplicarán durante esta década, pasando de 675.000 millones en 2023 a 1,37 billones de dólares para 2030.
Europa también implementó cambios regulatorios importantes en 2025. La nueva normativa europea ya ha provocado cambios en las transferencias bancarias desde el 9 de enero de 2025. Entre ellos destaca el fin de las comisiones por transferencias inmediatas. La Directiva de Pagos Instantáneos (DPI) exige ahora a los bancos europeos procesar transferencias en menos de 10 segundos, las 24 horas del día, incluidos fines de semana y festivos.
En materia de seguridad, 2025 ha traído mejoras significativas. Las nuevas normativas requieren autenticación biométrica obligatoria para transacciones superiores a 500 euros, con alternativas disponibles como códigos SMS o confirmaciones por correo electrónico para quienes no dispongan de sistemas biométricos. Los bancos también han reforzado sus sistemas de detección de fraude en tiempo real, verificando que el nombre asociado al IBAN coincida con el del beneficiario antes de ejecutar cada transacción.
El mercado está experimentando además una transformación tecnológica profunda. Las stablecoins y las plataformas blockchain están emergiendo como competidores directos de los sistemas tradicionales de transferencias, ofreciendo liquidación casi instantánea a costos significativamente reducidos. Esta competencia está presionando a las instituciones bancarias tradicionales para modernizar sus sistemas y reducir tanto los tiempos de procesamiento como las comisiones.
La adopción del estándar de mensajería ISO 20022 continúa avanzando en 2025, permitiendo una comunicación más rica en datos entre instituciones financieras y reduciendo errores en el procesamiento de pagos. Este estándar global está mejorando la precisión y velocidad de las transferencias internacionales.
La innovación tecnológica, los cambios regulatorios y la creciente demanda de soluciones más rápidas y económicas están remodelando fundamentalmente cómo se mueve el dinero a través de las fronteras, con implicaciones profundas para el comercio internacional en los años venideros.