La ruta del arroz de Calasparra

El primer arroz del mundo con Denominación de Origen se cultiva en la Región de Murcia. Entre huertas y montañas, se pueden probar los mejores arroces y disfrutar de paseos turísticos.

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Desde la década de 1980, el arroz de Calasparra es el primero con Denominación de Origen Protegida (DOP) del mundoSu producción está cerca de unos 3 millones de kilos de media anual.

Su coto arrocero —con una privilegiada situación entre los ríos Alhárabe, Argos, Quípar y Segura— está constituido por tierras de cultivo ubicadas en los términos municipales de Calasparra y Moratalla, en la Región de Murcia, y de Hellín en la provincia de Albacete, en la Comunidad de Castilla-La Mancha. Los arrozales de Calasparra son un ejemplo de cultivo sostenible en un entorno ecológico. Es que no consumen prácticamente agua, ya que esta fluye en todo el ciclo de cultivo, desde los canales y acequias hasta el río.

A diferencia de otros arroces españoles, que se cultivan en deltas, albuferas y cursos bajos de los ríos, el de Calasparra se puede considerar un cultivo de montaña, ya que todas las parcelas están a una altitud de entre 350 y 500 metros sobre el nivel del mar. Con técnicas ancestrales, se extrae agua del río para inundar unas cajas a distintos niveles y devolver al río el sobrante.

Según el Consejo de Regulación de la Denominación de Origen Calasparra, la tradición ha demostrado que, de las variedades de arroz existentes, son las de Balilla x Sollana y Bomba las que mejor se adaptan a las características especiales del Coto Arrocero de Calasparra. Ambos están protegidos por la DOP.

El Balilla x Sollana es un arroz blanco de grano redondo y excelente calidad, que al cocinarlo aumenta su tamaño hasta un 70% en longitud y grosor. Y el arroz Bomba, llamado la joya del Arroz de Calasparra, es un arroz blanco, pequeño y redondo, que al cocinarlo aumenta su tamaño hasta un 100%.

En la región, el arroz se siembra en el mes de mayo y se recolecta en octubre de cada año, por lo que en esos meses pueden observarse las plantaciones en su máximo esplendor. Entre arrozales, huertas y montañas, se puede disfrutar de recorridos turísticos.

Hay varias opciones de paseos para conocer la vega arrocera, así como el yacimiento arqueológico hispano-musulmán de la Villa Vieja, asentamiento precursor de la actual Calasparra.

Además de visitar la Reserva Natural del Cañón de Almadenes, ver la flora y fauna autóctona y conocer el Abrigo del Pozo —con pinturas rupestres del Eneolítico—, en los alrededores de Calasparra se encuentra la Cueva del Puerto. Tiene 14 kilómetros de largo, de los que entre 300 y 400 metros están abiertos al público, para observar las estalactitas, estalagmitas, columnas y falsos suelos, entre muchas otras formaciones.

A seis kilómetros de esta localidad del noroeste murciano se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza, patrona de Calasparra. A la ermita primitiva (del siglo XVII), en una de las cuevas sobre el río Segura, se le han ido agregando salas y edificios con terrazas hasta el río. En su restaurante se pueden degustar una gran variedad de arroces y otras especialidades. Para los más intrépidos, hay empresas que ofrecen rafting por el descenso por el río Segura, pasando por campos de cultivo y cajas de arroz, con una zona de olas, un salto de presa, curvas y remolinos.